El éxito de
BlueWater en los últimos
PicADLO!s quiere decir que por fin los aficionados reconocen la labor de promoción de los cantantes que hace el cómic.
Habrá quien piense que esto empezó con
Hannah y si a un aficionado al cómic se le dice
Hannah es fácil saber por dónde irán sus pensamientos.
Ahm... No, la aparición de
Woody Allen en el 67 no. Me refería, ya sabéis... a
Hannah Montana.
Que tuvo su propia colección en
TokyoPop cuya portadas guardan algo de autor intelectual de las de
BlueWater, especialmente la línea
Fame.
¿Es culpa de
Cirus esto? Pues algo hay, sí.
Los famosos, la música y el cómic. ¿Cuántas extrañas publicaciones han causado?
Habrá quien opine que innumerables.
Pero también habrá quien piense que de algún lado tuvo que salir todo esto. ¿Cuándo se produjo la mixtura? Creo que podemos afirmar sin mucho miedo que la culpa de todo la tiene
Yok...
Los Beatles. No, no por sus apariciones en los cómics de romance, lo que pasa en los 50 se queda en los 50.
Es más un asunto de
Impacto Pop, su presencia desestabilizó el continuum causando resonancias en la
Marvel. Esto es:
En el año 64
Los Beatles contagian a la
Marvel y ya no la soltarán. Apenas una década y media más tarde dentro de la misma
Marvel harán un pequeño nicho para ellos. Publicándoles un resumen vital

Que ríete tú de
Juan Pablo II. Pero ojo, no fue lo único que publicaron, también el Cómic de la Película.
El parecido es asombroso, ¿eh? Antes sí que había buenos retratistas. El asunto es que no llegaron a fraguar dentro de compañía pero sí abrieron la puerta a nuevos cómics musicales aunque,a la verdad tendrían que esperar hasta los años noventa.
En el año 89 comenzó a funcionar la editorial
Rock'nRoll Comics que adaptaba a todos estos tipos encantadores. Su mera existencia justificaría un post
-que caerá antes o después- pero de momento digamos que entre que empezaron y que publicaron el último les dio tiempo a dedicarle una mini de 8 a
Los Beatles.
Así que en
Marvel tenían que buscarse nuevos amiguitos musicales. Por suerte eran los años '90 en
Marvel. Los años en los que se podía editar cualquier cosa.
Sí, cualquier cosa.
De ahí que en 1993 se presentara el sello
Marvel Music. Que ríete tú de la
MTV. La colección empezó a publicar al año siguiente con varios ases en la manga.
Primero, tenían los derechos para el cómic que contaba Woodstock. Un cómic que buscaron diera la impresión de haber sido realizado por alguien que estuvo allí:
Esto, a su vez, servía de introducción para que todo el mundo se fijara en que los de la
Marvel habían logrado traerse un par de autores de la distinguida competencia, no sólo un autor completo afroamericano
También un inglesito que tenía amiguitos entre los músicos. Y entre los portadistas.
Sí, sí, parecía un complemento de
SandMan que se puede meter en la próxima reedición pero en realidad es un tebeo
Marvel.
Uno que fue hasta recopilado, con un tono más superheróico, eso sí.
¿
Grendel? ¿
WildCATS? ¡NO!
Alice Cooper.
Finalmente contaban con la baza
Disney aprovechando que la película de ese año era...
¡¡¡EL REY LEON!!!
Lo que quedó de esto fue una espita abierta por la que saldrían más... obras.
Inesperadamente, el público no abrazó con el cariño deseado la colección -Sabrá ROB! por qué- y pese al intento de mantenerla abierta en el año 1996 se publicó el último cómic, auténtica intentona por parte de la Marvel.
Pero ya no había nada que hacer. En
Marvel había muerto el interés por la música -momentáneamente, como siempre- y lo único que quedaba era el recuerdo de una serie de cómics que quizá, algún día estimularan a las nuevas generaciones a tener sus propios cómics.
¿Quién sabe si algún día no tendríamos a un joven que dijera "Mi padre pudo, yo también"?
¿Hasta que punto podríamos culpar a la
Marvel o a
Los Beatles de esto?
¿Hay algo más en esto que simples conjeturas?
Pero, sobre todo: ¿Cuanto del talento irradiante de
ROB! tuvo que ver con toda esta maquinaria que ha llevadoa
BlueWater a ganar un
PicADLO!?
Nosotros queremos saberlo: ¿Qué papel jugó
ROB! en todo esto?
Un enigma dentro de un misterio escondido en un acertijo cubierto de chocolate caliente y para mí, en lugar de helado de vainilla por favor póngamelo de
Oreo, gracias...
Nuestra tragedia es que habrá que asumir que tal vez nunca lo lleguemos a saber...